jueves, 23 de octubre de 2008

El huevo y la gallina 9: "Adolfo y sus monstruos".

En los últimos días, he recibido varios “Huevo/gallina”. Como dice María, a lo mejor es el pan nuestro de cada día… en fin.
Estas son las palabras que me envía María:
“De casualidad llegué a un blog en el que vi una imagen exacta (casi exacta) a la de la portada de un libro de Joaquín Rosado Martel: "Adolfo y sus monstruos", dicha imagen pensé que a lo mejor era un tipo clip-art de esos libres, así que lo primero que hice fue ponerme en contacto con Joaquín para preguntarle y salir de dudas y si no era así que al menos él estuviera al tanto que se vendían unas agendas con la portada (casi igual) de su libro.
Por lo visto, el chico que le ha plagiado la portada lo admite, pero la retira del blog, como si no existiera. Hice una captura de pantalla pues cada vez tomaba más forma la idea de la copia y es la que te adjunto.
Esto es increíble, hace poco vi una ilustración que me recordaba a Patricia Metola pero como iba firmada por otra persona me despistó y resultó que sí era de Patricia.
Todos los días se ven cosas parecidas. A lo mejor es el pan nuestro de cada día, pero si no se sabe...”.

El blog de Joaquín.

3 comentarios:

redo dijo...

"Siempre es la misma canción...", se nota que es copia por como ha clonado el fondo de caras o espectros que hay tras el dibujo del chico en la mesa (los cuales, se ven más nítidos). Y por todo lo demás se ve que es copia a simple vista.

redo dijo...

Y ésa piraña ahí no pega ni con cola, hace daño a la vista y todo, jaja.

tipika dijo...

Hola Alberto.

De esto hablé con Yolanda el otro día.

La verdad es que esto del blog tiene mucho peligro. Mis imágenes (igual que la de muchos blogeros) sé que circulan por muchísimos blogs, y poquísimas personas piden permiso para usarlas. Yo ya no me caliento la sangre con esto. Pero hay cosas que sí me molestan. Hace poco he estado apunto de demandar a una empresa por usar una de mis imágenes para un trabajo para la Junta de Castilla y León, que aparate de usarla sin mi permiso, la habían modificado y rehecho de mala manera (claro, la tenían en baja). Tiene delito la cosa. Al final hemos llegado a un acuerdo. Otro día (eso me molestó menos) me encontré que una chica vendía broches decorados con ilustraciones mías. Cuando me puse en contacto con ella me dijo que esas imágenes no sabía que tenían dueño, hace falta ser ingenuo, pero realmente creo que ella desconocía el perjuicio que a mí me podía causar con eso. Hace poco una persona escribió a Mónica Calvo diciéndole que había visto en Argentina una tienda en la que tenían estampados en muchos vestidos sus dibujos, evidentemente, imposible solucionar esto. En otra ocasión me encontré por casualidad una persona que en Devian art (una comunidad en la que yo nunca he estado) me suplantaba usando mi nombre y apellidos y mis ilustraciones… Y tantas. Así que al final creo que lo que hay que hacer es escoger tus luchas, porque si no es imposible.