«Simoon en la luna» es un espectáculo de Teatro PINGALIRAINA, dirigido a todos los públicos en el que se alternan historias, músicas, greguerías tan breves como infinitas, aforismos, pinceladas de poesía, diálogos ágiles repletos de pequeñas piezas filosóficas.
Verdades, mentiras, transgresiones… Situaciones quijotescas, absurdas, juegos de luces, de vestuario, juegos a secas y mojadas… Todo entreverado. El humor como sorpresa, como detallismo escénico, como hilo conductor, como elemento constructivo de «Simoon en la luna», una obra donde las posibilidades estéticas se suceden como se suceden los trucos en el arte de la Prestidigitación.
Parte de la ficha técnica:
-autor: Daniel Nesquens
-intérpretes: Mariano Lasheras (Simoon) e Ignacio Alfayé (músico)
-espacio escénico: Manuel Pellicer
-dirección artística y diseño gráfico: Fernando Lasheras
-ilustraciones: Elisa Arguilé
“Desde la primera lectura del texto de Daniel Nesquens y con las herramientas teatrales que me sugirieron desde la producción (imágenes, vídeo, música en directo, etc... ) sentí que Simoon en la Luna debía ser un verdadero canto a la imaginación, al poder de la imaginación, tan subestimado
en nuestra sociedad. Y en torno a esta idea gira toda la puesta en escena.
No es casualidad que el autor del texto sea un novelista y no un dramaturgo, porque todos sabemos que lo que un libro consigue evocar no es capaz de conseguirlo el sofisticado mundo de la imagen, y nosotros –los «teatreros»– a caballo entre la imagen y la palabra teníamos que nutrirnos de lo mejor de cada lado sin olvidarnos tampoco de la esencia del teatro: el actor.
Creo que el texto de Nesquens goza de una libertad y un descaro muy difíciles de encontrar entre nuestros contemporáneos. Dos cualidades de las que quizás otros directores huirían pero que, para mi modesto entender, son los ejes cartesianos de la escritura.
Por todas estas razones la puesta en escena ha querido llevar el testigo de la imaginación un poco más allá, buscando siempre soluciones poéticas en el trabajo con los objetos, evocando diferentes mundos en una misma escenografía, sugiriendo diálogos imposibles y apostando por el humor como vehículo –en este caso como vehículo espacial– para que nos traslade desde la butaca de nuestro teatro ni más ni menos que a la Luna”. Alberto Castrillo-Ferrer, director.
Este fin de semana, estreno en Zaragoza: Sala Teatro Arbolé (Parque del agua).
Sábado 9 de mayo (18h) y domingo 10 de mayo (dos sesiones: 12h y 18h).